Empresa y Tecnología
Beneficios de la metodología Agile como herramienta de gestión humana.
Los imprevistos de este año han llevado a muchas compañías a priorizar la supervivencia en lugar del crecimiento, en consecuencia, las energías se han centrado en acciones cortoplacistas que les ayudan a mantenerse a flote, mientras que las previsiones a largo plazo quedan relegadas a un segundo plano que muchas veces no llega a gestionarse.
Paradójicamente, viviendo en la época del human centered design, es en estas acciones a largo plazo donde se suele encontrar el equipo humano, dejando de ser una prioridad en las hojas de ruta de las compañías. El corto plazo consigue que estas sigan adelante, en el mejor de los casos, pero de una forma débil, olvidando sentar unos cimientos que la ayuden a desenvolverse en un terreno más competitivo en el futuro.

En estas situaciones disruptivas, las organizaciones ágiles y capaces de adaptarse a las nuevas demandas sociales serán aquellas que puedan sobrevivir, por ejemplo, implantando de forma eficaz el teletrabajo, como hemos vivido estos últimos meses, en cambio, aquellas que no sean capaces de gestionar el trabajo en remoto y no cuenten con el compromiso por parte del equipo podrían estar abocadas al fracaso.

Sin embargo, no solo se trata de métodos tecnológicos para adaptarse a esa nueva premisa “autoimpuesta”, sino en conseguir que el equipo siga lo suficientemente motivado para cumplir con el trabajo que le corresponde.

¿Como conseguimos esa respuesta por parte del equipo?

Las metodologías ágiles ayudan no solo al bienestar de los empleados, sino también al de la empresa; equipos autogestionados que reduzcan el tiempo de organización y empoderen al trabajador; perfiles multidisciplinares que sean resolutivos creando una empresa más eficaz; equipos autosuficientes con mayor responsabilidad; y tiempos de reflexión que favorezcan la comunicación entre los involucrados, valoren el trabajo ajeno y adquieran nuevos conocimientos entre ellos, lo que hará que la empresa sea cada vez más competitiva mientras genera un equipo que se sienta valorado, realizado y en constante desarrollo.

Quizá en un futuro las tornas cambien y sean las soft skills las que pasen a tener mayor relevancia a la hora de escoger un candidato sobre sus logros curriculares, porque sin un empleado implicado con una excelente comunicación, capacidad de toma de decisiones y respeto al trabajo de sus compañeros no hay equipo y sin equipo no hay empresa.

Autor: Natalia García
Ilustración: Guillem Sánchez